El PNV de Arrasate ha presentado a través de un comunicado el proyecto Muzibar-San Frantzisko, definido como "una propuesta para transformar el entorno de Zarugalde y mejorar la movilidad del municipio, con una visión integral de futuro". El portavoz del PNV, Ander Garay, ha señalado que Arrasate necesita una transformación pensada para los próximos 20 años, reclamando "soluciones integrales, accesibles y conectadas".
Según explican, el plan apuesta por una movilidad "más sostenible, accesible y ordenada", pero también por mantener la calidad de vida de los vecinos, garantizando espacios urbanos, aparcamientos y conexiones mejor preparados para el futuro. El grupo jeltzale defiende un modelo trabajado durante años, interconectado con diferentes fases y soluciones, pensado para responder a las necesidades reales de Arrasate en las próximas décadas. La propuesta sigue la línea defendida previamente por el PNV en materia de movilidad y regeneración urbana en el municipio.
Las "actividades estratégicas" del proyecto incluyen: la transformación completa de Zarugalde en zona peatonal, la ampliación de aceras en la calle Otalora, la mejora de la conexión entre Arbolapeta y San Frantzisko, la creación de un nuevo aparcamiento subterráneo en Kondekua –en la zona verde frente a Monterron– y el rediseño del parque de Monterron.
Para Garay, la regeneración urbana no puede basarse solo en actuaciones aisladas, sino que debe fundamentarse en "una estrategia coherente que combine sostenibilidad, accesibilidad, movilidad y servicios para la ciudadanía". "Arrasate merece proyectos que piensen en el mañana", ha añadido, con el objetivo de construir un municipio más cómodo, accesible y preparado para el futuro.
El PNV ha criticado la reciente intervención en la calle Zarugalde, achacándole "falta de visión global". Según el grupo jeltzale, las actuaciones impulsadas por EH Bildu, como la peatonalización y la eliminación de plazas de aparcamiento, son ejemplos de una "gestión basada en parches" y no en soluciones estructurales. En este sentido, el PNV ha lamentado la inversión de unos 40.000 euros en la pintura de Zarugalde, argumentando que son "medidas que no resuelven los problemas ni mejoran realmente la movilidad".




