Frustrado un intento de robo de yeguas en Azkarate, ofrecidas por Wallapop

La intervención de vecinos de Elgoibar y varios cuerpos policiales evitó el viernes por la noche el robo de una docena de animales.

Imagen genérica de la cabeza y oreja de un caballo, con un fondo borroso de montañas verdes de Euskadi.
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Imagen genérica de la cabeza y oreja de un caballo, con un fondo borroso de montañas verdes de Euskadi.

La intervención de vecinos de Elgoibar y varios cuerpos policiales evitó el viernes por la noche el robo de una docena de animales en el alto de Azkarate, que habían sido ofrecidos por un propietario de terrenos a través de Wallapop.

Los hermanos Julián y Martín Ezenarro, del barrio de Osintxu, aún no dan crédito a lo sucedido. Sus doce yeguas, valoradas en 40.000 euros, estuvieron a punto de ser robadas. Martín recibió una inquietante llamada el jueves pasado de una persona que se identificó como guarda forestal de Tolosa, quejándose de los destrozos que, al parecer, causaban las yeguas en sus terrenos.
La conversación telefónica escaló en tono, con Martín advirtiendo que no se atreviera a tocar a sus animales. Al día siguiente, alrededor de las 22:30 horas, la Policía Municipal llamó a Martín desde el alto de Azkarate, preguntándole si había ordenado cargar caballos en un camión. En ese momento, Martín desconocía lo que estaba ocurriendo, pero pronto se enteró de que se trataba de un intento de robo de sus yeguas.
Al llegar al puerto de Azkarate, se encontraron con patrullas de diferentes cuerpos policiales. Las personas implicadas en el intento de robo, procedentes de Estella y Alsasua, fueron identificadas y puestas en libertad. Según informó la Ertzaintza, entre los implicados se encontraba el propietario de un pequeño terreno que había promovido el robo de las yeguas a través de aplicaciones como WhatsApp y Wallapop, alegando que los animales estaban “sueltos”.
Julián explicó que este incidente debe entenderse en el contexto de la gestión del monte, donde algunos propietarios no cierran sus parcelas para evitar la entrada de animales. Los gritos y relinchos de caballos escuchados desde el caserío Otsurte en Azkarate, junto con la aparición de una camioneta, activaron todas las alarmas. Los vecinos detuvieron a los ladrones con sus coches, permitiendo la intervención de los cuerpos policiales y frustrando el robo.