El Laboral Kutxa-Euskadi reafirma su dominio en el Gran Premio Ciudad de Eibar

El equipo vasco suma una nueva victoria en el Gran Premio Ciudad de Eibar, la decimotercera de la temporada, gracias a la ciclista Usoa Ostolaza.

Imagen genérica de una rueda de bicicleta y parte de un cuadro en una carretera asfaltada, con un paisaje verde difuminado al fondo.
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Imagen genérica de una rueda de bicicleta y parte de un cuadro en una carretera asfaltada, con un paisaje verde difuminado al fondo.

El equipo Laboral Kutxa-Euskadi ha reafirmado su dominio en el Gran Premio Ciudad de Eibar, con una victoria destacada de la ciclista Usoa Ostolaza, que representa el decimotercer triunfo de la temporada para la formación.

La tradición del Gran Premio Ciudad de Eibar sigue ligada al Laboral Kutxa-Euskadi. El equipo vasco ha vuelto a alzarse con la victoria gracias a la actuación de Usoa Ostolaza, quien encontró la redención tras una caída el año pasado en el descenso de Izua que le impidió celebrar el triunfo. Esta victoria marca la decimotercera de la campaña para el equipo.

"Tenía una espina clavada tras la caída del año pasado cuando rodaba en solitaria a falta de 4 kilómetros. Me dio mucha pena no poder rematar entonces, pero hoy me he resarcido."

la ciclista ganadora
Un año después, sin la lluvia de aquel día y con el sol iluminando a la ciclista zarauztarra, no hubo rastro de frustración, solo de festejos y alegría. Ostolaza expresó su felicidad por la victoria, destacando que ganar en casa siempre es especial. Su potente ascenso a Izua, una de las cumbres icónicas del ciclismo vasco, la llevó a la victoria en Eibar.
La dinastía del Laboral Kutxa-Euskadi se mantiene intacta. La ciclista zarauztarra se coronó en una clásica que forma parte del corpus de la formación vasca, la más poderosa e intimidante. La carrera, de 108,5 kilómetros, incluyó los altos de Itziar (3ª, km 23,9), Meagas (3ª, km 38,7), San Miguel (2ª, km 85,9) e Izua (1ª, km 102), y es una prolongación de los éxitos del equipo.
Ostolaza, la ciclista de mayor jerarquía, se destacó en la agitada ascensión a Izua, la montaña que abría las puertas a un descenso hacia la ciudad armera. Se lanzó en las rampas del puerto para celebrar su primer logro del curso, un triunfo en solitario que le permitió disfrutar de la coreografía de la alegría. Maite Urteaga, segunda a 14 segundos, demostró su empuje y capacidad competitiva, posicionándose como una candidata a futuros éxitos.