La movilización, como cada viernes, comenzó con una manifestación, pero en esta ocasión, en lugar de finalizar en la plaza habitual, los trabajadores han tomado la sala de plenos. El objetivo de los empleados era hablar con los responsables municipales, pero el alcalde no se encontraba en el consistorio.
“"Estamos enfadados porque la semana pasada tuvimos una reunión y no nos informaron sobre el encuentro de Bruselas. Este tipo de citas no se organizan de un día para otro."
Los huelguistas han añadido que el alcalde mencionó en los medios que la conversación con la Comisión Europea había sido “fructífera”, pero que no se ha puesto en contacto con los trabajadores. Los empleados denuncian que el regidor habla con otras personas, excepto con ellos, a pesar de que se les dice que están “muy preocupados” por la situación de la empresa.
Tras la ocupación de la sala de plenos, han conversado con otro miembro del equipo de gobierno municipal y han acordado celebrar una reunión la próxima semana. Este concejal no disponía de información sobre la Comisión Europea.
Después de una hora de protesta, los trabajadores de Tubos Reunidos han abandonado el Ayuntamiento de Amurrio.




