Esta mañana, un equipo de técnicos municipales, tres furgonetas de la Brigada Móvil de la Ertzaintza y media docena de agentes de la Comisaría de Laudio se han personado en una casa okupada en Luiaondo para proceder a su desalojo. El consistorio ha declarado el inmueble en estado de ruina, ya que el tejado pone en riesgo la seguridad de los viandantes.
Los empleados municipales y los policías han informado a las diez personas que se encontraban dentro antes de que salieran. No ha habido incidentes y el procedimiento se ha llevado a cabo sin tensión, extendiéndose durante aproximadamente una hora. Al estar la puerta de la vivienda abierta, han accedido al interior y han ido informando a cada persona de la situación.
Como se ha mencionado, hoy había diez personas durmiendo en el edificio, pero según han explicado a Aiaraldea Komunikabidea, al menos otras cinco personas estaban utilizando el lugar. Todos ellos han quedado en situación de calle.
Una vez desalojado el inmueble, será necesario vallar y proteger la zona para evitar que partes del tejado caigan a la calle y para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Un miembro de la familia propietaria de la casa ha estado esta mañana y ha explicado a Aiaraldea Komunikabidea que esta será la primera intervención. El familiar ha mencionado que la casa la utilizaba la familia anualmente para celebrar las Navidades y pasar el verano.
De cara al futuro, la familia ha manifestado su intención de alquilarla para que "tenga vida", prepararla para dos familias y hacerlo en colaboración con el Gobierno Vasco. No obstante, ha subrayado que para ello necesitarán dinero y "reparar los daños y el desastre que nos han causado", ya que el tejado está "hecho añicos".
Asimismo, Aiaraldea Komunikabidea preguntó al familiar si ellos habían llamado a la empresa de desokupación que estuvo en la casa el año pasado, y este lo ha negado: "Yo no lo hice, no sé quién lo hizo".
“"Yo no lo hice, no sé quién lo hizo."
De hecho, el pasado 8 de octubre un equipo de la empresa Desokupacionlegal estuvo en la casa y agredió a un periodista de Komunikabidea mientras trabajaba. El trabajador de Aiaraldea interpuso una denuncia y el caso está en el juzgado.




