La concentración, que comenzó a las siete de la tarde, sirvió para que los asistentes expresaran su desacuerdo mediante una cacerolada. Esta acción formó parte de una serie de protestas que tuvieron lugar en diversas localidades de Euskal Herria, incluyendo movilizaciones similares en la comarca de Aiaraldea.
El objetivo de esta protesta era condenar la intervención de Israel contra la flotilla, que tenía como misión romper el bloqueo marítimo de Gaza y transportaba ayuda humanitaria. Alrededor de 175 activistas fueron detenidos durante la operación.




