En los últimos días, el Gobierno Vasco ha solicitado traer el cuadro Guernica a Euskadi para su exhibición en el museo Guggenheim. Sin embargo, esta petición ha sido denegada por el Gobierno español, que argumenta que pondría en riesgo la conservación de la obra. Esta situación no es nueva, ya que el PNV ha solicitado en varias ocasiones la cesión temporal del cuadro a Euskadi en los años 1981, 1998, 2006, 2010, 2017 y 2026, encontrando siempre la negativa del Reino de España.
Los problemas de conservación del cuadro se han utilizado frecuentemente para justificar la negativa. No obstante, el escultor Jorge Oteiza, en un artículo de opinión publicado en El Correo Español en 1988, desveló hechos desconocidos sobre el Guernica de Picasso. Oteiza explicó que el dibujante Uzelay, consejero y director de Bellas Artes del Gobierno Vasco, hizo comentarios inapropiados a Picasso durante una conversación en París en 1937. Picasso, al ver la actitud de Uzelay, envió un mensaje al lehendakari Agirre para que solicitara el cuadro por escrito, ya que consideraba que pertenecía a los vascos, pero esa solicitud nunca llegó a Picasso.
“"El dibujante Uzelay —consejero y director de Bellas Artes— creía que para el Gobierno Vasco el Guernica era una porquería, una tomadura de pelo."
Oteiza recordó que en 1962, en el 25 aniversario del cuadro, Joseba Rezola, ex asistente de Agirre, les llamó a Basterretxea y a él a San Juan de Luz. Publicaban una pequeña revista llamada Gernika y estaban preparando un número especial para el aniversario. Oteiza sugirió que la flor junto a la espada rota en el cuadro, como símbolo de muerte y esperanza, podría usarse. Sin embargo, Rezola les respondió que el Guernica no era interesante. Oteiza afirmó que el PNV debería aceptar lo sucedido y pedir perdón a los ciudadanos vascos, en lugar de seguir solicitando el cuadro temporalmente.
El columnista Nikolas Xamardo, conociendo la verdad de lo sucedido, cree que Euskal Herria debe exigir al Estado español la devolución de lo que le pertenece. Además, subraya que el Guernica de Picasso debe permanecer en Gernika, la ciudad foral que es símbolo de la libertad, la democracia y la paz del Pueblo Vasco.




