La jornada de hoy ha estado marcada por las complicaciones en las carreteras de Gipuzkoa debido a la elevada circulación de vehículos. En el peaje de la AP-8 en Irun, en dirección a Baiona, se han registrado retenciones de hasta 10 kilómetros, llegando a alcanzar el peaje de Biriatou.
En la misma autopista, pero en sentido contrario, hacia San Sebastián, las colas han alcanzado unos cinco kilómetros. La gran afluencia de coches también se ha hecho notar en el peaje de Zarautz, donde las retenciones han llegado a los cinco kilómetros en dirección a la capital guipuzcoana.
El departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha informado de la intensa circulación durante todo el día.
Ante la previsión de tráfico durante estos días, el Ayuntamiento de Irun activará un dispositivo especial de vigilancia y control a partir de este viernes, 14 de agosto, con el objetivo de prevenir el colapso de las calles del casco urbano.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha señalado que, si bien en años anteriores se ha logrado evitar el colapso, algunos vecinos han tenido dificultades para regresar a la ciudad. Este año, la principal preocupación radica en el incremento de controles en Biriatu por parte de Francia, una situación que escapa a la capacidad de actuación municipal.




