El Ayuntamiento de Irun presenta balance positivo de sus programas de verano para el uso del euskera

Los campamentos urbanos Solas Jolas y el programa de refuerzo de euskera Udagiro han tenido una gran acogida, logrando una valoración de 9 sobre 10.

Imagen genérica de niños jugando en un parque de Irun.
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Imagen genérica de niños jugando en un parque de Irun.

El Servicio de Euskera del Ayuntamiento de Irun ha presentado un balance muy positivo de las iniciativas puestas en marcha este verano para potenciar el uso del euskera.

Según explicó el representante de Euskera, Josu Iguíñiz, los dos programas principales desarrollados en julio y agosto han obtenido una valoración aproximada de 9 puntos sobre 10. Por un lado, los campamentos abiertos Solas Jolas contaron con la participación de 552 niños y niñas, distribuidos en 47 grupos. El objetivo del programa es que el euskera sea la lengua vehicular en el juego de los niños y niñas de Educación Infantil y Primaria, con el apoyo de monitores. Además, se atendió a 20 menores con necesidades educativas específicas a través de personal especializado. En la encuesta de satisfacción familiar, el programa obtuvo una puntuación de 4,57 sobre 5, y tanto los monitores como el bienestar infantil recibieron valoraciones altas.
Por otro lado, el programa Udagiro ofreció refuerzo gratuito de euskera a 82 nuevos estudiantes de entre 10 y 17 años procedentes de otras comunidades o regiones. Las clases impartidas por Herri Jakintza Euskaltegia llenaron 90 plazas en ocho grupos, y los objetivos marcados por los profesores se cumplieron en un 86,7% con una alta asistencia del 83,1%. El programa busca no solo reforzar la expresión oral, sino también optimizar los sistemas de inscripción y listas de espera para el próximo curso, respondiendo mejor a la alta demanda registrada en julio.
Ambas iniciativas se enmarcan dentro del marco estratégico AROA del Gobierno Vasco (2024-2034) y del Plan de Acción 2026-2029 del Ayuntamiento de Irun, con el objetivo de garantizar el uso del euskera en el ocio organizado para menores de 16 años. El representante Iguíñiz subrayó que el verano no es una interrupción para el euskera, y que ambos programas son herramientas idóneas para el mantenimiento y la acogida lingüística.
Finalmente, el representante agradeció a los monitores y profesores que trabajaron, a los organizadores (Hezten y Herri Jakintza) y, especialmente, a las familias que optaron por el euskera también en verano.