La formación ha señalado la existencia de 68 decretos o relaciones de facturas con observaciones o reparos por parte del interventor, que suman un total de 13,1 millones de euros. Según el grupo, a pesar de estas incidencias, se ha procedido al pago de las facturas, en ocasiones mediante el levantamiento de reparos.
Por su parte, el Consistorio ha defendido que, aunque las observaciones son reales, cuentan con informes de fiscalización favorables. El gobierno local sostiene que los pagos con reparo representan apenas el 2% del gasto total, mientras que el 98% restante dispone de informes positivos.
El PNV ha criticado lo que considera una incoherencia política, argumentando que han aplicado los mismos criterios de fiscalización que el actual alcalde utilizaba cuando estaba en la oposición. El gobierno municipal ha respondido defendiendo su gestión y destacando la rentabilidad obtenida al invertir fondos que anteriormente permanecían inactivos en cuentas bancarias.




