Una nueva jornada de alta densidad de tráfico se vive en las carreteras de Gipuzkoa. Tras un caótico jueves pasado, con la AP-8 y el centro de Irun colapsados por la gran afluencia de vehículos hacia Francia, el territorio sigue registrando problemas de circulación. Esto ocurre precisamente el día en que el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Irun se han reunido para tomar medidas que reduzcan el tráfico de paso por el centro de la ciudad fronteriza.
En el peaje de la AP-8 en Irun, sentido Baiona, se contabilizan a esta hora más de once kilómetros de retenciones, afectando al tráfico en las vías de la comarca del Bidasoa. Adicionalmente, un camión ha realizado un "tijera" en el punto kilométrico 7 de la AP-8, lo que ha incrementado el tráfico en la zona. Aunque el vehículo pesado ya ha sido retirado, las colas en la carretera persisten.




