El territorio histórico cuenta con enclaves de gran riqueza medioambiental donde el agua es la protagonista principal del paisaje. Entre ellos, destacan diversas cascadas, rutas fluviales y humedales que ofrecen una oportunidad única para conectar con la naturaleza.
Algunas de estas rutas incluyen la Cascada de Aldabide, situada en Orozko, con un recorrido circular de 3,9 kilómetros que se puede completar en una hora y 45 minutos. La Cascada de Baldatikaerreka, en Forua, tiene 1,5 kilómetros y se realiza en 35 minutos, siendo apta también para bicicleta.
Otras opciones son la Cascada El Chorretón, en La Calera del Prado (Karrantza), de 1,3 kilómetros y 30 minutos de duración; y la Cascada del río Castaños, en Zamarillo-Saratxo (Güeñes), con 0,9 kilómetros y 30 minutos de recorrido.
Además, se encuentra la Confluencia de los ríos Iraurgi y Urkiola en Mekoleta (Otxandio), un recorrido circular de 1,5 kilómetros que se completa en 30 minutos. El Humedal de Saldropo, en Zeanuri, es un circuito de 2,1 kilómetros, circular y apto para bicicleta, con una duración de 35 minutos.
La ruta del Río Barbadun, en Arenao (Sopuerta), tiene dos kilómetros y se realiza en 35 minutos. La Poza del río Estepona, en Bakio, es un trayecto de 0,3 kilómetros que solo se puede hacer a pie en seis minutos. La Cascada de Uguna, en el Alto de Barazar (Zeanuri), abarca 1,3 kilómetros y se completa en 50 minutos.
Finalmente, el Río Agüera en Pando (Turtzioz) ofrece 2,5 kilómetros que se pueden recorrer en bicicleta en 45 minutos, y la Turbera de Zalama, en La Calera del Prado (Karrantza), con 4,9 kilómetros y una duración de dos horas y 21 minutos. La Cascada del río Bolintxu, en Bilbao, tiene 2,4 kilómetros y se puede realizar en bicicleta en 50 minutos.




