Ubicada en Vitoria-Gasteiz, el Archivo de Álava ha abierto una ventana a una de las grandes gestas del montañismo vasco: la expedición TXIMIST. Esta muestra conmemora el primer intento de alcanzar el Everest en 1974, que se quedó a escasos 300 metros de la cumbre más alta del mundo y que supuso el inicio del himalayismo vasco.
La exposición fue inaugurada el 14 de mayo por la diputada foral de Cultura y Deporte, Ana del Val. En ella, se repasan los principales momentos de aquella expedición de 1974, gestada en una época en la que el acceso al Himalaya era limitado y muy competitivo. La muestra reúne fotografías, documentos, material de expedición y recuerdos procedentes de Nepal, reconstruyendo el camino de la expedición Tximist. Una iniciativa impulsada por alpinistas vascos que abrió la puerta a una nueva etapa del montañismo en Euskadi.
La exposición puede visitarse en el Archivo de Álava, situado en el Paseo de la Zumaquera, 21, hasta el 3 de julio de 2026, de lunes a viernes. Además, se distribuye una publicación gratuita que recoge los hitos más destacados de la expedición, acompañada de fotografías procedentes de las colecciones personales de algunos de sus integrantes.
La historia de la expedición Tximist es también la de una oportunidad que estuvo a punto de convertirse en realidad. Dos de sus miembros llegaron a dormir a unos 8.530 metros de altura, a poco más de 300 metros de la cumbre. "Estaban completamente convencidos de que llegarían a la cumbre a la mañana siguiente", relataba el alpinista Txomin Uriarte. Sin embargo, el viento superior a los 70 kilómetros por hora impidió el último ascenso. La cima tuvo que esperar seis años más.
La exposición también recupera el origen del nombre de la expedición. "Tximist" era una conocida pila fabricada por Cegasa, empresa vinculada a la historia del proyecto. Este detalle conecta la expedición con la industria y la historia reciente de Álava.
Del Val ha subrayado el papel del Archivo de Álava no solo como espacio de conservación, sino también como lugar para recuperar la memoria histórica del territorio. La exposición también incluye una maqueta del Everest elaborada por Juan Ignacio Lorente, jefe y médico de la expedición.




