El filme narra una historia centrada en la memoria, el amor y lo intangible, con un toque de misterio. La actriz Luz Fernández de Castillo encarna el papel principal, acompañada por los también intérpretes argentinos Lisandro Carret y Alejandro Botto, junto a diversos actores y figurantes de Euskal Herria.
Durante el rodaje en el territorio alavés, se ha contado con la colaboración de la Vitoria-Gasteiz Film Office, dependiente del Ayuntamiento de la capital alavesa, para facilitar la logística y encontrar todo lo necesario durante su paso por Amurrio.
“"Con Romance de la luna negra quiero explorar la frontera entre la realidad y lo intangible. Me interesa cómo la memoria, el amor y la ausencia se entrelazan en la vejez, no como un final, sino como un tiempo de revelaciones."
El creador nacido en Buenos Aires ha manifestado que no busca dar respuestas cerradas, sino abrir preguntas. La película cuenta la historia de Clara, una mujer de 75 años que vive sola en el segundo piso de un caserío, cuya rutina se ve alterada por la irrupción de un vecino misterioso.




