LAB califica de "decepcionante" la reunión de Tubos Reunidos con el Gobierno Vasco

El sindicato denuncia la falta de respuestas del Ejecutivo a cuestiones clave sobre el futuro de la empresa y la opacidad en el proceso.

Imagen genérica de un micrófono en una sala de reuniones formal, con figuras borrosas al fondo.
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Imagen genérica de un micrófono en una sala de reuniones formal, con figuras borrosas al fondo.

El sindicato LAB ha calificado de "decepcionante" la reunión mantenida entre el comité de empresa de Tubos Reunidos y el Departamento de Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco, al no obtener "ninguna respuesta" sobre el futuro de las fábricas en Laudio-Llodio y Trapagaran.

A través de un comunicado, LAB ha manifestado que en el encuentro celebrado en la sede del Gobierno Vasco en Vitoria-Gasteiz, el Departamento de Trabajo "lejos de aportar certezas, ha vuelto a evidenciar la falta de transparencia" en torno a la situación de la empresa, que ha presentado un ERE que implica la destrucción de 285 empleos.
El sindicato ha criticado el "preocupante papel" de las instituciones y ha trasladado al Ejecutivo la "sensación existente en la plantilla de que, en lugar de exigir responsabilidades a la empresa, la presión se está situando sobre las y los trabajadores, el comité y determinados sindicatos".

Se habla de responsabilidad, de evitar el conflicto o de no judicializar el proceso, pero no estamos viendo el mismo nivel de exigencia hacia la dirección de la empresa, que es quien ha puesto sobre la mesa un plan basado en despidos, cierre de la acería y externalización de la logística.

En este sentido, LAB ha señalado que "no se puede dar por válido el planteamiento de la empresa como si fuera inevitable", y ha añadido que "que exista una situación económica compleja no significa que cualquier medida esté justificada y mucho menos decisiones irreversibles que afectan de lleno al empleo y al futuro industrial".
Durante la reunión, LAB ha exigido "transparencia" sobre "cuestiones clave que siguen sin respuesta", como la negociación con la SEPI, la situación "real" de la refinanciación de la deuda o la posible existencia de inversores. "Son elementos fundamentales para comprender el escenario actual, pero a día de hoy siguen envueltos en opacidad", ha reprochado.

La huelga no es el problema, sino la consecuencia directa de las decisiones adoptadas por la empresa.

Además, ha advertido de que "no es aceptable que se pida responsabilidad a la parte social, mientras no se comparte información básica para poder realizar un análisis riguroso de la situación". Asimismo, ha subrayado que la huelga indefinida que mantiene la plantilla "no es el problema, sino la consecuencia directa de las decisiones adoptadas por la empresa".
El sindicato ha censurado que sigan sin plantearse "alternativas" para el futuro de la compañía y ha denunciado "la falta de implicación de otras instituciones". Tras más de dos semanas desde que se solicitaron reuniones, el Departamento de Industria y la Diputación Foral de Álava han convocado finalmente un encuentro para el 16 de abril.
LAB considera que la respuesta "ha sido tardía en relación con la gravedad del conflicto". Ha reiterado que no se niega a abordar la situación de la empresa ni a buscar soluciones, pero ha advertido de que no aceptará "que la única salida pase por la destrucción de empleo, el desmantelamiento de la acería y la externalización de áreas estratégicas".
Por todo ello, ha exigido a las instituciones que "dejen de situar la presión en la plantilla y que asuman el papel que les corresponde: exigir a la empresa la retirada de las medidas, garantizar la transparencia del proceso y promover una negociación real, sin chantajes ni imposiciones". "Lo que está en juego no es solo un conflicto laboral, sino el futuro de cientos de familias y de toda una comarca", ha concluido.