Hace 46 años, un grupo de alpinistas marcó un antes y un después en la historia del montañismo local. Aunque no lograron alcanzar la cima del Everest en aquel primer intento, su labor sentó las bases para que, años más tarde, la ikurriña pudiera ondear en lo más alto del mundo. La exposición actual permite recorrer los momentos clave de aquel proyecto pionero.
Gracias a la colaboración con EMMOA, la Fundación Museo Vasco de la Montaña, la muestra exhibe equipamiento original, mapas y recuerdos de los 16 integrantes del equipo. El recorrido se divide en tres áreas: una dedicada a la cartografía y maquetas, otra a la trayectoria histórica y una última de carácter audiovisual.
“"Más allá de no haber podido llegar a la cima, aquella expedición fue el origen y nacimiento de la vinculación entre País Vasco e Himalaya."
La muestra también pone en valor el respaldo económico y logístico que hizo posible la aventura. A través de cartas originales, se narra la retirada obligada de los alpinistas debido a las condiciones meteorológicas, un episodio que, lejos de ser un fracaso, se convirtió en el cimiento de futuras gestas.




