Esta ayuda se destinará a paliar la grave situación en el territorio de Uvira, en la provincia de Kivu del Sur, provocada por los violentos enfrentamientos entre las fuerzas armadas congoleñas y los rebeldes del M23/AFC, apoyados por Ruanda, que han generado una grave inseguridad y el desplazamiento forzoso de la población en localidades como Kabimba, Katongo y Kigongo.
La intervención permitirá cubrir necesidades básicas mediante la distribución de alimentos —harina de maíz, aceite, sal, legumbres, azúcar y leche en polvo—, así como enseres domésticos esenciales, ropa y productos de higiene. Asimismo, se prestará especial atención a las mujeres, en particular a aquellas embarazadas o en período de lactancia, mediante la entrega de 'kits' específicos adaptados a sus necesidades.
La ayuda se canalizará a través de la Asociación Africanista Manuel Iradier, entidad solicitante de la intervención, y será ejecutada sobre el terreno por la organización local Pax Christi Uvira. Esta última cuenta con amplia experiencia en la atención a poblaciones afectadas por el largo conflicto en la zona y ha actuado en anteriores emergencias humanitarias gracias a la colaboración del Fondo Alavés de Emergencia.
El conflicto, enmarcado en una crisis humanitaria prolongada en la región, se ha intensificado en los últimos meses, provocando saqueos sistemáticos de bienes, destrucción de medios de subsistencia y el desplazamiento de miles de personas. Durante los ataques, la población civil se ha visto obligada a abandonar sus hogares, quedando en una situación de extrema vulnerabilidad.
El conflicto con el M23 está agravando una crisis humanitaria crónica en el este de la RDC, devastada por tres décadas de violencia. La situación humanitaria en la región continúa deteriorándose pese a los acuerdos de paz firmados recientemente, ya que los enfrentamientos armados persisten y siguen generando desplazamientos masivos, así como graves riesgos para la población civil.
La inseguridad y la falta de recursos dificultan el acceso a servicios básicos y agravan las condiciones de vida de las personas afectadas, especialmente en las zonas rurales más aisladas.




