Las fiestas de Álava llegaron a su fin el 1 de mayo, coincidiendo con la celebración del Día de Nuestra Señora de Estíbaliz. Cientos de ciudadanos se unieron a los últimos actos festivos, disfrutando de las actividades organizadas en honor a la patrona de la provincia.
Durante toda la jornada, se llevaron a cabo diversas propuestas que mantuvieron el espíritu festivo, congregando a una gran cantidad de público que aprovechó los momentos finales de las celebraciones.
Estas conmemoraciones marcan el cierre del calendario festivo en Álava, que deberá esperar hasta el próximo año para volver a reunir la alegría y la tradición.




