La llegada de migrantes malienses a Vitoria-Gasteiz continúa en aumento, con el objetivo de tramitar sus solicitudes de asilo. Muchos de ellos permanecen en la ciudad mientras el proceso se desarrolla, esperando en los soportales de viviendas de Salburua o en las inmediaciones de la comisaría de Betoño.
“"Estamos haciendo los trabajos de acogida que las instituciones no están asumiendo. Es una emergencia humanitaria, que se agravará en los próximos meses."
Ante esta situación, se ha formado una red de voluntarios, Salburua Harrera Sarea, compuesta por 50 personas que asisten a los malienses diariamente, facilitando pernoctaciones por la mañana y noche, y acompañándolos a las duchas de un centro cívico habilitado por el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz al mediodía. Además, les brindan apoyo en citas médicas y gastos de desplazamiento.
La red exige a las instituciones una actuación estructural y coordinada, enfatizando que la situación no es puntual ni excepcional, sino una vulneración estructural de derechos fundamentales. Denuncian el embudo en el que se ha convertido la solicitud de asilo, lo que obliga a muchas personas a dormir en la calle o en parroquias.
Actualmente, hay alrededor de 200 malienses en Vitoria-Gasteiz esperando una cita, aunque en cuatro meses más de 1.000 personas han sido atendidas por los voluntarios de Salburua. La red desmiente los discursos de miedo generados por algunas organizaciones, asegurando que no ha habido problemas de convivencia con estos migrantes y que su presencia aporta seguridad al barrio.
El principal problema radica en la dificultad para obtener citas, que solo pueden reservarse en línea, lo que representa un obstáculo para quienes no dominan el castellano. Se distribuyen unas 20 citas semanales, una cifra insuficiente para la gran cantidad de solicitantes de asilo. Incluso después de conseguir una cita, algunos permanecen en la calle sin ser derivados a recursos públicos.
La red de voluntarios ha hecho un llamamiento a la colaboración y ha convocado una asamblea abierta para el 4 de mayo, donde cualquier vecino podrá participar.




