Antonio Sivera, guardameta del Deportivo Alavés durante nueve campañas, se encuentra en una situación contractual incierta, con su vínculo finalizando en 2027. El club babazorro se enfrenta al dilema de si ampliar su contrato, traspasarlo este verano para obtener un rédito económico o asumir el riesgo de perderlo sin contraprestación el próximo año.
Si Sivera continúa, disputará su décima temporada consecutiva, un hito que solo otros cuatro futbolistas han alcanzado en la historia del club. Además, es el segundo portero con más apariciones en Primera División con la elástica albiazul, con 116 partidos, solo superado por Fernando Pacheco.
Su trayectoria en Vitoria-Gasteiz comenzó en 2017 tras dejar el Valencia en busca de minutos. Tras un inicio complicado y una cesión al Almería, encontró su sitio en 2022, siendo clave en el ascenso a Segunda y en las posteriores salvaciones en Primera, especialmente bajo la dirección de Eduardo Coudet.
En la última temporada, ha confirmado su estatus como uno de los mejores porteros de LALIGA, siendo indiscutible y fundamental para la permanencia del equipo. Solo se ha perdido los compromisos de Copa, donde Raúl Fernández tuvo su oportunidad.
Su rendimiento sostenido lo ha convertido en un portero cotizado, con ofertas de otros clubes cada verano. Aunque el jugador se siente a gusto en Vitoria-Gasteiz y agradecido al club, la situación contractual exige una resolución ante la posibilidad de negociar libremente a partir de enero.
El Alavés debe decidir si apuesta por su renovación, si lo vende este verano o si asume el riesgo de que se marche gratis. Perder a Sivera, que ha disputado 177 partidos y se ha convertido en un referente sólido, representaría un duro golpe para el equipo.




