En abril, las despedidas de soltero han vuelto con una fuerza notable a Vitoria-Gasteiz, incluso mayor que en años anteriores. La capital vasca atrae cada vez más este tipo de turismo de fin de semana y de corta distancia, gracias a su cómoda ubicación a una hora de ciudades como Logroño, Pamplona, Burgos y localidades de Gipuzkoa y Bizkaia.
Durante las tardes de los sábados, más de una decena de grupos se congregan en las calles de Vitoria-Gasteiz. La estética es siempre similar: el novio o la novia disfrazados, y el resto con camisetas personalizadas. Este ritual, aunque emocionante en la primera boda de la cuadrilla, pierde algo de intensidad en las celebraciones posteriores.
“"Kutxi es lo más parecido a la Calle Navarrería."
Un grupo de Nájera, en su octava despedida, confirma que solo organizaron el viaje, eligiendo Vitoria-Gasteiz por compartir patrón con Álava, celebrando también San Prudencio. Por otro lado, un grupo mixto de Pamplona, en su primera despedida, optó por la ciudad para realizar Humor Amarillo y por la similitud de la calle Kutxi con la Calle Navarrería.
A diferencia de otras ciudades cercanas donde las despedidas de soltero se han convertido en un problema, en Vitoria-Gasteiz se integran en el continuo ambiente de tardeo de los sábados. Las mañanas suelen dedicarse a actividades deportivas como Humor Amarillo, paintball o karting, mientras que otros prefieren opciones más culturales como gincanas organizadas o visitas a escape rooms.
En cuanto a la hostelería, la mayoría de los asistentes a estas despedidas se alojan en apartamentos tipo Airbnb, prefiriéndolos a los hoteles. Muchos optan por cenas con espectáculo, como la Cena Prohibida de El Reservado, que se ha convertido en un referente. Otros disfrutan de la hostelería diurna, yendo de pintxos o a bares recomendados. Todos aprovechan al máximo el fin de semana, ya que la noche en Vitoria se convierte en una experiencia memorable.




