El frente tormentoso se hizo notar en Vitoria-Gasteiz durante la tarde, dejando a su paso imágenes de cielos plomizos, calles encharcadas y el estruendo de una tormenta típica de esta época del año.
La AEMET había mantenido activo durante el día un aviso amarillo por tormentas en la Llanada Alavesa, con una probabilidad especial a partir de la tarde-noche. Por su parte, Euskalmet había pronosticado 'nubes de evolución' y 'chubascos localmente fuertes', acompañados de tormenta, granizo y rachas de viento, dentro de un episodio de inestabilidad primaveral que dista mucho de la excepcionalidad de la gran granizada de julio de 2023.
Los avisos meteorológicos permanecen activos durante la noche, con una alta probabilidad de que se produzcan nuevos chubascos tormentosos hasta la madrugada.




