Durante los últimos meses, las instalaciones del Conservatorio Jesús Guridi habían servido de refugio para una veintena de personas en situación de calle. La intervención municipal responde a las quejas vecinales sobre la insalubridad del entorno y la convivencia en la zona.
Los afectados han denunciado la falta de alternativas habitacionales. Desde los Servicios Sociales se ha confirmado que, en la actualidad, todas las plazas en albergues y centros de acogida de la ciudad se encuentran ocupadas, dejando a estas personas sin un lugar donde resguardarse.
Aunque equipos como el servicio Hurbil y la Cruz Roja continúan prestando asistencia básica, la saturación de los recursos es evidente. El Departamento de Asuntos Sociales trabaja en la reconversión del antiguo colegio Santa Isabel en un nuevo albergue, aunque se prevé que la demanda seguirá superando la oferta disponible.




