Un diagnóstico previo revela que el 25% de estos comercios considera el cierre y un 39% no tiene clara su previsión sobre el relevo. Para abordar esta situación, el Consistorio ofrecerá acompañamiento personalizado a través de una consultoría externa.
El estudio inicial se realizó sobre establecimientos de la ciudad cuyos titulares superan los 55 años, identificando 351 negocios en esta situación. De ellos, el 36% tiene resuelta su continuidad, pero el 25% prevé el cierre y el 39% aún no ha definido qué ocurrirá con el negocio al llegar la jubilación. Este último dato es el que más preocupa al Ayuntamiento, ya que apunta a un gran número de comercios que podrían cerrar por falta de planificación, no por falta de actividad.
La primera fase del plan trabajará inicialmente con 60 comercios, a través de una consultoría externa que será contratada mediante licitación. Este servicio se extenderá por un periodo de seis meses y contempla alrededor de 900 horas de trabajo directo. El objetivo es proporcionar un acompañamiento individualizado a cada negocio seleccionado.
La consultora contactará con los establecimientos, analizará cada caso y diseñará un itinerario adaptado a sus necesidades. Este recorrido podrá orientarse hacia la continuidad del negocio, la activación del relevo o, en algunos casos, un cierre ordenado. El asesoramiento técnico personalizado y la búsqueda de posibles compradores son pilares fundamentales del plan.
“"Parte del problema no está necesariamente en la viabilidad comercial, sino en la falta de previsión. El dato de que casi dos de cada cinco comercios no sepan aún qué harán con su relevo refuerza esa lectura."
El Ayuntamiento busca intervenir antes de que sea demasiado tarde y evitar cierres que puedan producirse únicamente por falta de acompañamiento o de conexión con posibles personas interesadas en continuar la actividad. Además, el presupuesto municipal destinado al comercio ha aumentado este año un 17%, alcanzando los 2,7 millones de euros.




