Carteles caseros alertan del peligro de la procesionaria en Vitoria

Dueños de perros han colocado señales en varios jardines de la ciudad para prevenir sobre los riesgos de estas orugas.

Bolsa trampa contra la procesionaria en el tronco de un pino, en un jardín de Vitoria.
IA

Bolsa trampa contra la procesionaria en el tronco de un pino, en un jardín de Vitoria.

Varios jardines de Vitoria-Gasteiz han amanecido con carteles hechos a mano que alertan sobre la presencia de la oruga procesionaria, un riesgo para perros y niños.

La procesionaria ha vuelto a hacer acto de presencia en los jardines de Vitoria-Gasteiz, generando preocupación entre los dueños de perros. Esta especie de oruga, que se desplaza en fila y forma sus capullos en la cima de los pinos, es peligrosa al contacto, ya que produce urticaria.
Ante esta situación, algunos propietarios de perros han optado por colocar carteles artesanales para advertir del peligro. En el jardín de la calle Etxezaharra, frente al campo de fútbol de Ariznabarra, se pueden leer mensajes como: "Peligro. Procesionaria ata al perro". Esta zona verde es frecuentada por paseantes con sus mascotas, tanto del barrio como de San Martín.
Las orugas han sido avistadas durante semanas en jardines de Ariznabarra y Olarizu, así como en otros pinares de Álava. Con la llegada del calor primaveral, descienden de los árboles al suelo. Una vez en tierra, son especialmente peligrosas para los perros, que pueden sufrir erupciones al intentar olfatearlas. Los pelos de estas orugas contienen una toxina que irrita la piel. Por ello, se recomienda mantener a los perros atados cerca de los pinares.
Para combatir esta plaga, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz utiliza trampas con feromonas que se colocan en los troncos de los pinos para atraer a los machos una vez han completado su metamorfosis. El objetivo es capturar a las orugas mientras descienden por el tronco. Estas trampas cuentan con una lámina negra recubierta de pegamento para impedir que la procesionaria trepe, forzándolas a bajar por un tubo hacia una bolsa donde quedan retenidas.

Sin embargo, desde el Buzón Ciudadano se señala que esta medida no siempre es completamente efectiva, ya que "hay procesionarias muy listas que se saltan las normas".