Vecinos de Vitoria-Gasteiz han alertado sobre la proliferación de garrapatas en parques y zonas verdes, especialmente entre quienes pasean a sus perros. A través del buzón ciudadano, varias personas han señalado que la situación ha empeorado en las últimas semanas, una percepción compartida en distintos puntos de la ciudad.
“"Paseo a mis perros y cada vez que volvemos tengo que retirarles garrapatas."
Otros testimonios apuntan a campas, parques y paseos del entorno de la ciudad, incluyendo áreas de Salburua, donde describen una presencia notable de estos parásitos en zonas de vegetación. Los ciudadanos reclaman mayor control en espacios urbanos muy frecuentados, donde el uso es diario tanto por parte de familias como de dueños de perros.
Desde el Colegio Oficial de Veterinarios de Álava, sin embargo, rebajan la alarma y explican que la proliferación de garrapatas es una situación habitual en esta época del año. Indican que no se ha detectado un aumento significativo respecto a otros años. No obstante, recuerdan que las garrapatas pueden transmitir enfermedades, por lo que "es una cuestión seria". En el caso de los animales, destacan la existencia de métodos eficaces para prevenirlas y tratarlas.
En Euskadi, la especie más común de garrapata es Ixodes ricinus, un ectoparásito presente en bosques y zonas de montaña que puede afectar a animales domésticos y silvestres, además de a humanos. Los expertos recuerdan que los perros son especialmente vulnerables durante los paseos, ya que estos parásitos suelen encontrarse en zonas de hierba alta o matorral. Por ello, recomiendan revisar a los animales tras cada salida.
La prevención es fundamental, y contar con un tratamiento antiparasitario adecuado ayuda a reducir el riesgo. Si se detecta una garrapata, debe retirarse lo antes posible y con cuidado. En Euskadi se han identificado alrededor de una veintena de especies de garrapatas. Aunque se percibe un aumento de su presencia, no existe evidencia científica concluyente que confirme un incremento generalizado de su población.
El riesgo sanitario está relacionado con la transmisión de enfermedades como la de Lyme, provocada por la bacteria Borrelia burgdorferi. En estos casos, el tiempo que la garrapata permanece adherida a la piel es clave para la transmisión. Se necesitan entre 36 y 48 horas para que el parásito infectado pueda transmitir la enfermedad a una persona. Esta patología es más común en países del centro y norte de Europa. En Euskadi solo un pequeño porcentaje de las garrapatas portan esta bacteria.




