Inicialmente, un juzgado de Vitoria había fallado a favor de Aimar, permitiéndole continuar provisionalmente en el proceso. Sin embargo, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz recurrió esta decisión, y ahora el TSJPV ha dado la razón al Consistorio, avalando su exclusión de una Oferta Pública de Empleo (OPE) reservada para personas con discapacidad intelectual.
La controversia radicaba en si estas plazas debían estar abiertas a cualquier persona con una discapacidad vinculada a funciones mentales o si podían limitarse, como defendía el Ayuntamiento, a quienes tuvieran reconocida específicamente una discapacidad intelectual. El juzgado de Vitoria optó por una interpretación más amplia, pero el Tribunal Superior ha respaldado la lectura municipal.
Como resultado de este fallo, Aimar deberá salir del proceso selectivo, y su continuidad provisional ha sido anulada. Esto implica que la plaza será asignada a otro aspirante que cumpla con el tipo de discapacidad exigido en la convocatoria. Este caso ha reabierto un debate fundamental sobre cómo la Administración interpreta el acceso al empleo público para personas con TEA.
La única vía que queda abierta ahora es la de un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, la sentencia del TSJPV obliga a ejecutar la salida de Aimar del proceso.




