El fuego se originó alrededor de las tres de la tarde del 2 de abril en una vivienda del segundo piso del edificio situado en Erdikalea 27. Aunque los bomberos lograron controlar y extinguir rápidamente las llamas, y rescataron a dos vecinos del tercer piso, los daños materiales resultaron ser considerables.
A consecuencia de los desperfectos causados por el siniestro, los ocupantes de las cinco viviendas del inmueble permanecen fuera de sus casas, sin poder acceder a ellas. La estructura del edificio no sufrió daños, pero la magnitud de los escombros quemados requiere un gran esfuerzo de limpieza y rehabilitación, lo que retrasa el retorno de los vecinos.
El bar Korrale, ubicado en los bajos del edificio, también permaneció cerrado desde el momento del incendio hasta ayer. Según explicaron sus propietarios, han obtenido el permiso para reabrir tras realizar los controles necesarios para asegurar el buen funcionamiento del gas, la electricidad y otras infraestructuras.




