Una cafetería de Zarautz se ve obligada a retirar sus sillas por orden municipal

Una decisión del ayuntamiento ha forzado la retirada de las sillas de una cafetería local, generando malestar entre los vecinos y afectando al comercio de proximidad.

Interior de una cafetería vacía con mesas pero sin sillas, con luz de la mañana.
IA

Interior de una cafetería vacía con mesas pero sin sillas, con luz de la mañana.

Una medida adoptada por el ayuntamiento de Zarautz ha provocado que una cafetería local deba retirar todas sus sillas interiores, generando indignación entre los ciudadanos y preocupación por el futuro del comercio de proximidad.

Un residente de Zarautz ha denunciado un nuevo obstáculo para el comercio local tras la retirada de las sillas del interior de la cafetería Lauok. Este incidente ha alterado la rutina diaria de los vecinos, quienes han expresado su descontento públicamente.

"Escribo esto con una mezcla de tristeza e indignación. Soy cliente de la Cafetería Lauok desde hace 12 años. Doce años empezando mis mañanas allí, sintiéndome como en casa, porque la familia de Lauok no solo te sirve un café; te da los buenos días de verdad y cuida del barrio. Pero hoy, la sorpresa ha sido mayúscula. Nos han quitado las sillas. Y no, no han sido los ladrones. Ha sido el Ayuntamiento."

un vecino
El vecino afectado ha señalado que esta situación no es un hecho puntual, sino el resultado de una decisión administrativa. Después de permitir que los clientes desayunaran sentados durante doce años, una ordenanza municipal ha obligado de repente a retirar las sillas del interior del establecimiento. La justificación ofrecida por el ayuntamiento es que si otros negocios no pueden tenerlas, ellos tampoco.
El cliente de la cafetería ha instado a los dirigentes y técnicos de Zarautz a aplicar el sentido común para resolver esta situación de manera beneficiosa para todos. Ha calificado esta medida como una nueva zancadilla al comercio local.

"Es una vergüenza que, con los problemas reales que tenemos, se dediquen energías a perseguir a un negocio familiar que solo hace bien su trabajo. Nos obligan a desayunar de pie, pero lo que no saben es que vamos a seguir yendo, porque Lauok es nuestra familia. Sin embargo, un negocio familiar no vive solo de cariño, y esta decisión les va a hacer daño. El comercio de barrio se muere y con estas medidas le estáis dando la puntilla."

un vecino