Los municipios costeros de Gipuzkoa se preparan para el verano con un refuerzo policial significativo para hacer frente al aumento del turismo y la actividad social. Un total de 190 nuevos agentes, formados en la academia de Arkaute, serán destinados a diversas localidades guipuzcoanas, con una concentración importante en las zonas de costa.
Donostia lidera este despliegue con 116 nuevos agentes. Cien de ellos se incorporan para reforzar la plantilla municipal existente, mientras que los otros dieciséis cubrirán plazas vacantes. El alcalde, Jon Insausti, ha destacado la importancia de esta medida para "garantizar el orden y la seguridad en las calles", calificándola de "empeño" compartido con el concejal de Seguridad, Martin Ibabe. El consistorio ha celebrado la disminución del 16% en la delincuencia en los primeros cinco meses del año, aunque confía en que el verano marque la tendencia definitiva.
Irun, la segunda localidad más poblada de Gipuzkoa, también se prepara para picos de actividad, el primero ya vivido durante las fiestas de San Marciales. Sin el factor de las playas, se espera un segundo pico a mediados de agosto. La plantilla permanente de 104 agentes se ampliará a 119 hasta 2027, y este verano se sumarán 18 interinos, de los cuales trece ya se han incorporado.
Errenteria recibirá cuatro agentes adicionales, mientras que Eibar no figura en la lista inicial. El reparto se basa en las solicitudes municipales, y el Gobierno Vasco responde según sus posibilidades. De las cerca de 3.000 solicitudes recibidas para la bolsa de interinos, 990 superaron las primeras pruebas, y 740 completarán la formación para incorporarse.
En municipios más pequeños, la afluencia turística puede alterar significativamente la población. Zarautz, con 23.500 habitantes censados, puede superar las 35.000 personas en verano. Para hacer frente a esto, su Policía Municipal, con 42 agentes, se ha reforzado con doce más. El alcalde, Xabier Txurruka, señala que la población puede aumentar un 50%, incrementando el trabajo policial, aunque no considera a Zarautz una "villa conflictiva" en verano.
Hondarribia se enfrenta a preocupaciones de movilidad y aparcamiento. Además del refuerzo de agentes, el ayuntamiento ha contratado a seis ayudantes para el control de aparcamiento y la OTA. Aunque se solicitaron más agentes, por ahora han llegado diez, y esperan completar la dotación en las próximas semanas. El Gobierno Vasco asegura que las bolsas de trabajo se irán completando a medida que los aspirantes finalicen su formación en la Academia Vasca de Policía y Emergencias.
La formación de los aspirantes incluye aprendizaje jurídico, operativo y táctico, así como el uso seguro de armamento, conforme al Decreto 24/2024. Esta capacitación es esencial dado que los agentes pueden ser asignados a municipios con diferentes modelos de servicio.
Zumaia, otro destino turístico popular, ve su población aumentar de unos 10.000 a alrededor de 13.000 habitantes en verano. Su alcalde, Iñaki Ostolaza, ha solicitado un refuerzo de dos agentes, de los cuales uno ha llegado. Otros municipios como Mutriku y Pasaia han recibido cinco agentes más; Deba, Legazpi, Urnieta, Urretxu y Zumarraga, dos; y Andoain, Azkoitia, Lasarte-Oria, Lezo y Ordizia, uno.




