La agencia URA presentó el pasado junio el nuevo proyecto de saneamiento de aguas de Oikia, abriendo también el plazo para recoger la opinión ciudadana. Según el grupo ecologista Eguzki, este es el tercer proyecto diseñado para llevar las aguas de Oikia a la depuradora de Zumaia, y está ligado a la polémica sobre la calidad del agua del río de Zumaia.
Hace un año, el Departamento de Salud prohibió el baño en la ría del Urola debido a la calidad insuficiente del agua. Según Eguzki, la propia agencia reconoce que las aguas residuales de Oikia "contaminan notablemente" el Urola, y el objetivo del proyecto es desviar esa contaminación hacia la depuradora de Basusta.
El grupo ecologista recuerda que el proyecto presentado en junio es el tercero relacionado con el saneamiento de las aguas de Oikia. Eguzki considera que volver a poner el tema del saneamiento sobre la mesa es "una buena noticia", y destaca que el proyecto llega actualizado. En esta ocasión, además de las aguas residuales de los polígonos industriales de Oikia y Xey, se pretende derivar también las de Aizarnazabal a la depuradora.
Sin embargo, los ecologistas también ven un "lado oscuro", ya que esta obra "sigue acumulando retrasos de forma desmesurada". Según explican, el proyecto de este año se basa en otro de 2021, que a su vez se fundamentaba en uno de 2010. "Las instituciones firmaron un acuerdo en 2007 para realizar diversas obras hidráulicas en Gipuzkoa; según ese acuerdo, el saneamiento de Oikia debía estar en marcha para 2011. Estamos en 2026 y todavía andamos dando vueltas al proyecto", denuncian.




