Maitane Cabezas promueve un mundo más sostenible a través de la pedagogía culinaria con su proyecto Koxinatu

La especialista en Educación Social creó el proyecto Koxinatu para fomentar la soberanía alimentaria y la cocina sostenible.

Manos de una mujer preparando comida con verduras frescas sobre una mesa rústica.
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Manos de una mujer preparando comida con verduras frescas sobre una mesa rústica.

Maitane Cabezas, originaria de Zumaia, demuestra su compromiso con la soberanía alimentaria y un mundo más sostenible a través del proyecto Koxinatu, utilizando la pedagogía culinaria como herramienta.

Maitane Cabezas (Zumaia, 1985) siempre ha tenido un sentimiento hacia la justicia social y el cuidado de la naturaleza. Tras estudiar Educación Social y especializarse en cooperación internacional, trabajó en organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONGD), principalmente en el ámbito de la educación para la transformación. Esta experiencia fortaleció su vínculo con los movimientos por la soberanía alimentaria y le hizo consciente de la importancia del mundo rural y el primer sector.
En 2020, Cabezas dio un giro a su carrera. Pasar nueve horas diarias frente a un ordenador no le satisfacía, y aprovechando su pasión y habilidad por la cocina, creó el proyecto Koxinatu. "Lo que antes hacía desde una oficina, ahora lo hago desde la cocina, con un objetivo claro: lograr un mundo más sostenible", explica.
Aunque la pandemia retrasó el inicio del proyecto, Cabezas aprovechó el tiempo para estar en casa y desarrollarlo. Con el apoyo de la Diputación Foral de Bizkaia, puso en marcha Koxinatu. Este proyecto le ha servido para sacar a la luz su conexión con la tierra y busca recuperar el hábito de cocinar que se está perdiendo en la sociedad. Según Cabezas, cocinar es "una experiencia donde el cuidado se pone en el centro", y considera que la cocina puede ser un "espacio de transformación", casi una herramienta política.
A petición de ayuntamientos, casas de mujeres y, más recientemente, ecoetxes, Cabezas imparte cursos prácticos dirigidos a niños, mujeres y familias. En estas sesiones se utilizan ingredientes de temporada y locales, centrándose principalmente en la cocina vegetariana. "Se puede hacer alta cocina con productos humildes", subraya. Las sesiones duran aproximadamente dos horas, y al finalizar, los participantes comen juntos los platos preparados, lo que también sirve como forma de celebración.
En los últimos años, también ha estado presente en las calles de Zumaia con mesas de desayunos y meriendas saludables, promoviendo productos locales. Cabezas compra cereales, frutas y yogures en pequeños comercios de la zona y en el Elikagunea de Azpeitia, fortaleciendo así el microsistema local. Además de ser un proyecto personal, colabora con la Fábrica de Acciones de Aiaraldea, el Elikagunea de Azpeitia y el restaurante ecológico de Amillubi.
Su sueño es abrir un restaurante propio, donde cocinar pueda ser "un acto de amor". Maitane Cabezas tiene el grado en Educación Social, un máster en Cooperación Internacional, un ciclo formativo de grado superior en Dirección de Cocina y estudios de macrobiótica y cocina energética. Si no fuera profesora, sería cantante.