Los habitantes del número 27 de la calle Erdikale, en el casco histórico de Azpeitia, aún no han podido acceder a sus viviendas tras el incendio desatado el 2 de abril. El fuego, que se originó en el segundo piso, y el humo posterior, provocaron momentos de pánico y dejaron el bloque entero inaccesible debido a los daños causados por el fuego, el humo y el agua utilizada por los bomberos.
En el momento del suceso, el Ayuntamiento de Azpeitia ofreció alojamiento a los vecinos en hoteles de la localidad, aunque algunos optaron por trasladarse a casas de familiares. Según fuentes consistoriales, se prevé que los trabajos de reparación se prolonguen, sin una fecha definida para el regreso de los afectados.
“"Las fechas no están marcadas, pero todo apunta a que los trabajos irán para largo."
Actualmente, varios de los afectados se encuentran en pisos municipales de emergencia, mientras que el resto permanece en domicilios de familiares cercanos
Por otro lado, los responsables del bar Korrale, ubicado en el mismo bloque, han podido reabrir su negocio. Tras el susto inicial de los clientes durante el incendio, los mayores desperfectos se debieron a la filtración de agua tras la actuación de los bomberos. Después de dos semanas de intensas labores de limpieza, el establecimiento ha vuelto a la actividad.




