Inicialmente, por temor a la lluvia, la tamborrada infantil estaba prevista bajo la cubierta del polideportivo. Sin embargo, el sábado a las seis de la tarde, el sol y el calor acompañaron, permitiendo a los niños realizar un pasacalles para clausurar las fiestas de Santa Cruz.
Grupos de tambores, abanderados y los conocidos personajes del balneario de Zestoa fueron los protagonistas, interpretando melodías de San Sebastian junto a la banda de música. Detrás, desfilaba una carroza dedicada al tren de Urola, recordando una parte importante de la historia del pueblo.
“"Nos hemos reunido un grupo de amigos y lo hemos hecho entre todos."
Esta carroza se creó para celebrar el centenario de la creación del tren de Urola. Zestoa tuvo una fuerte conexión con este tren, especialmente debido a su balneario. En aquella época, la mayoría de los viajeros llegaban al pueblo en tren, y la estación era una de las principales entradas. Allí, el loro Pepe, mascota de la estación, era famoso por imitar el silbato del tren.
Para la elaboración de la carroza, se contactó con la Escuela de Arte y Diseño de Azpeitia, y se recuperó una carroza de tren que no se había utilizado en la tamborrada de Azpeitia. Así, esta carroza, llamada Urola Zaharra, realizó el viaje hasta Zestoa, recibiendo una cálida acogida por parte de los vecinos.
Las fiestas de dos días se celebraron rodeadas de gente, y el sábado también hubo una gran tamborrada. Participaron ocho grupos, acompañados por la Banda de Música de Zestoa, la txaranga Zumai, la txaranga Ustekabe y la Banda de Música Municipal de Azpeitia. Este año, se rindió un homenaje especial a Jesus Aizpurua 'Txispi', quien fuera director del grupo Lau Iturri durante muchos años, interpretando la Debako martxa.




