El encuentro irá acompañado de un recorrido por diferentes localidades de Urola Erdia, permitiendo a los motoristas disfrutar de unas monturas cargadas de historia que, a día de hoy, siguen contando con una legión de seguidores.
Juanjo Agirre, azpeitiarra y poseedor de una notable colección de motos Lambretta, es el impulsor de esta concentración donde ambas marcas serán protagonistas, como vienen haciendo desde 2012.
Según señala Agirre, el evento congregará a aficionados procedentes de Gipuzkoa, Bizkaia y Navarra, que acudirán con sus scooters a Azpeitia.
El programa comenzará con la concentración en la plaza de Azpeitia. Tras las inscripciones, se realizará una ruta por Errezil y Bidania, con una parada en Beizama para reponer fuerzas. Posteriormente, continuarán hacia Nuarbe y regresarán a Azpeitia.
La jornada concluirá con un txikiteo y una comida en Baigera, un momento para compartir impresiones sobre la excursión y, quizás, reavivar el eterno debate entre defensores de Lambretta y Vespa.
Los asistentes en la plaza de Azpeitia disfrutarán de auténticas joyas del motor, reflejo de un tiempo en que estos vehículos eran fundamentales en el transporte diario. Hoy, su papel ha evolucionado hacia objetos de coleccionismo para nostálgicos.
Agirre, aunque ahora apasionado de las scooters, confiesa que inicialmente se inclinaba por las motos de gran cilindrada, con las que recorrió miles de kilómetros por Europa hasta que un problema de visión le llevó a su actual afición.
Su incursión en el mundo de las scooters fue casual. En 2002, un amigo de Orio le ofreció una Lambretta 125LD de 1966, que había pertenecido al cura de Aia, Juan Orbegozo, y que circulaba por las calles de Azpeitia.
Agirre posee cinco Lambretta s, incluyendo modelos de la planta de Amurrio como la Lince (1985), y abarcando desde la D125 (1955) hasta la LI serie 3 (1966).
La marca Lambretta tiene una fuerte vinculación con el País Vasco, con una planta establecida en Eibar en 1954 que fabricaba y ensamblaba las motos hasta principios de los 80.
La pasión de Agirre le ha llevado fuera de Euskadi, participando en 2017 en la EuroLambretta en Italia, donde pudo rodar en el mítico circuito de Monza.
En la cita de Azpeitia, las Lambretta y Vespa volverán a las carreteras de Urola Erdia, evocando la época en que fueron un medio de transporte esencial antes de la llegada del coche.




