Los trabajos, iniciados tras la Semana Santa y ya finalizados, han dejado el área lista para su uso, aunque aún falta que la hierba crezca para garantizar mayor comodidad y seguridad.
Anteriormente, la zona contigua al edificio de la Haurreskola no era accesible. Para solucionarlo, se ha construido una rampa de acceso y se ha dotado al espacio de nuevo mobiliario y elementos de juego. La inversión total ha sido de 138.898,33 euros.
Esta actuación responde a una antigua demanda de la Haurreskola, que ahora cuenta con unas instalaciones más completas y adecuadas. Actualmente, el centro atiende a 63 niños y niñas.
“"Merecía la pena aprovechar esta zona. Ahora, los niños y niñas cuentan con un espacio más para jugar al aire libre y disfrutar fuera de las cuatro paredes del aula."




