La Real Sociedad ha conquistado la Copa del Rey tras un emocionante partido contra el Atlético de Madrid en el estadio de la Cartuja de Sevilla. El encuentro finalizó con un empate a 2 en el tiempo reglamentario y, al no haber goles en la prórroga, el título se decidió en la tanda de penaltis. El equipo dirigido por Pellegrino Matarazzo logró la victoria, desatando la euforia entre sus seguidores.
El portero azpeitiarra fue una figura clave en la tanda de penaltis, deteniendo dos lanzamientos y siendo reconocido como el mejor jugador de la final. Su nombre fue coreado por los aficionados txuri-urdines en la Cartuja y también por los cientos de vecinos reunidos en el centro cultural Sanagustin de Azpeitia, justo después de finalizar el partido.
Azpeitia siguió la final con gran expectación. El centro cultural Sanagustin se llenó de gente, y tras largos momentos de tensión, la tarde concluyó en un ambiente festivo. El partido también fue seguido en diversas asociaciones y sociedades gastronómicas del pueblo, y se lanzaron cohetes para celebrar la victoria.
“"Soy de Azpeitia, de Loyola. Quiero mucho a mi pueblo, a mis amigos, a mi familia; Azpeitia me lo ha dado todo. Un gran abrazo al pueblo de Azpeitia."
Esta victoria no es solo del portero azpeitiarra, sino también del preparador físico Oier Agirrezabalaga, también de Azpeitia. El preparador del primer equipo masculino estuvo en la Cartuja, y el trofeo que traen a casa es también fruto de su trabajo. Agirrezabalaga lleva diecisiete años trabajando en Zubieta, en varias categorías de la cantera, y desde enero es el preparador físico del primer equipo.
Esta es la cuarta Copa del Rey que el equipo masculino de la Real Sociedad gana en su historia. Anteriormente, la había conseguido en 1909, 1987 y 2021.




