Según el escrito de acusación provisional del Ministerio Público, los hechos ocurrieron el 28 de agosto de 2022, sobre las 17:00 horas. El trabajador, que se encontraba limpiando los aseos del local, fue presuntamente increpado por el acusado, quien le preguntó qué miraba y si no le iba a permitir entrar al baño.
Ante la indiferencia del afectado, que continuó con su trabajo atendiendo a otros clientes, el acusado presuntamente volvió a dirigirse a él con expresiones como: "O sea que trabajas aquí. Puto moro delincuente. Trabajando sin papeles. ¿Qué hace este marroquí trabajando aquí?". Estas manifestaciones se produjeron en presencia de otros clientes y de una compañera de trabajo de la víctima.
El trabajador instó al acusado a salir del local para hablar. Una vez en el exterior, se produjo un "forcejeo" durante el cual ambos "llegaron a agredirse mutuamente" hasta que fueron separados por los clientes.
Tras la agresión, el trabajador extranjero no acudió al centro de salud local, pero sí lo hizo el acusado, quien recibió atención médica por dos bultos en la región supraorbitaria izquierda y en la sien izquierda.
La Fiscalía considera que las expresiones del acusado provocaron en el empleado "sentimientos de humillación en menoscabo de su dignidad", tanto por el "carácter peyorativo" atribuido a su origen nacional como por el tono elevado y la progresión del ataque, de verbal a físico.
Por estos motivos, lo considera responsable de un delito relativo a los derechos fundamentales y libertades públicas, en concurso con un delito contra la integridad moral y en concurso ideal con un delito leve de maltrato de obra con la agravante de discriminación.
Además de la pena de cárcel y multas, el Ministerio Público solicita la inhabilitación del acusado durante tres años y diez meses para ejercer profesiones en el ámbito docente, deportivo y de tiempo libre, así como la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima por un período de tres años.
Paralelamente, la Fiscalía acusa al ciudadano extranjero como autor de un delito leve de lesiones por el que reclama una multa de 600 euros. El juicio está previsto para el próximo lunes en la Sección Tercera de la Audiencia de Gipuzkoa.




