Los trabajos de restauración, que ya han comenzado, tendrán una duración estimada de cuatro semanas y contarán con un presupuesto de 18.029 euros. El objetivo es asegurar la conservación del monumento, respetando su pátina histórica y siguiendo criterios de mínima intervención.
Las actuaciones previstas incluyen la limpieza de la piedra y de las juntas, la retirada de morteros cementosos deteriorados y la aplicación de un tratamiento biológico para eliminar algas y musgos. Además, se procederá a la reparación del caño para asegurar el correcto funcionamiento de la fuente.
Ubicada en la plaza Jesusen Bihotz Agurgarria, la Fuente de las Barricas forma un conjunto de gran valor patrimonial junto al Palacio Etxe-Beltz y la iglesia parroquial. Se trata de una fuente neoclásica semiexenta, elaborada en piedra caliza gris y fechada en 1831. Destaca por sus dos barricas, de las que brota el agua hacia un pilar rectangular, y por el gran jarrón neoclásico que corona el conjunto sobre un tambor de columna.
La obra es atribuida al académico Lascurain y constituye uno de los símbolos más representativos de Azkoitia. Además, es considerada un ejemplo singular de arquitectura hidráulica, cuyo diseño decorativo anticipa soluciones posteriores.
“"La construcción de la fuente respondió a una necesidad urgente."
Según recuerda el concejal de Patrimonio y Turismo, la construcción de la fuente respondió a una necesidad urgente. Tras la aprobación del proyecto presentado por Mariano José Lascuraín, la obra fue sacada a subasta pública el 20 de marzo de 1831 y adjudicada a un vecino de Elgoibar por un importe de 9.900 reales de vellón.
A lo largo de su historia, la Fuente de las Barricas ha cambiado de ubicación. Aunque hoy se sitúa junto al río Urola, en el entorno donde comenzaba la antigua Ronda, originalmente estuvo en la plazuela de Idiacaiz, conocida también como la plaza de las Carnicerías por la actividad comercial que allí se desarrollaba. Ese espacio corresponde en la actualidad a la zona conocida como Plazaberri.




