La formación jeltzale señala que el estado actual de calles, aceras y espacios públicos no solo afecta a la imagen del municipio, sino que supone un “riesgo real para la seguridad de la ciudadanía”. En múltiples puntos, los desperfectos son evidentes, como en las zonas de Aita Mari y Patxita Etxezarreta, donde se han detectado agujeros de gran tamaño en pasos de peatones y calzadas, que, según indican, ya “han provocado caídas entre vecinos y vecinas”.
“"No se puede mirar hacia otro lado cuando hay zonas del municipio donde caminar se ha convertido en un riesgo."
Desde el EAJ-PNV subrayan que estos problemas no son aislados, sino que responden a una “falta de mantenimiento generalizada”. En este sentido, critican que no se esté actuando con la diligencia necesaria ante situaciones que afectan directamente al día a día de la población.
Otra de las áreas que genera preocupación es Foronda. El grupo municipal describe un entorno “deteriorado, con un edificio en mal estado, una barandilla que requiere sustitución y una evidente falta de cuidado en el espacio público”. A ello se suma la presencia de basura, el césped sin mantener y la desaparición de bancos que anteriormente estaban disponibles para el uso ciudadano. “Es un ejemplo claro de abandono”, han denunciado, señalando la ausencia de planificación y de mantenimiento básico.
Asimismo, la formación ha puesto el foco en el barrio de Jadarre, que, según indican, “apenas ha recibido inversiones en los últimos años”. Ante esta situación, plantean tres actuaciones concretas: la renovación integral del parque, la instalación de una nueva parada de autobús con marquesina y la mejora del mantenimiento general, incluyendo aceras, bancos, iluminación y zonas verdes. Desde el grupo jeltzale insisten en que “todos los barrios deben recibir la misma atención y que no se puede dejar atrás a determinadas zonas del municipio”.
Por último, el EAJ-PNV ha criticado la ausencia de baños públicos en Basustabidea durante los meses de otoño e invierno. Este servicio, explican, solo se habilita en primavera y verano, coincidiendo con la temporada turística. Sin embargo, subrayan que se trata de un paseo muy utilizado durante todo el año por los vecinos y vecinas de Zumaia. En este contexto, consideran que se está priorizando a quienes visitan el municipio frente a las necesidades de la población local. “No tiene sentido que el servicio solo se preste cuando hay turistas”, han señalado.
Ante esta situación, el grupo municipal exige al gobierno local una actuación inmediata y un cambio en la gestión. Reclaman una planificación adecuada y un compromiso sostenido con el mantenimiento urbano. “Zumaia necesita mantenimiento, planificación y compromiso con su gente”, concluyen.




