El convento de Santa Clara de Zarautz se transforma en un nuevo espacio cultural

Las obras de rehabilitación de la planta baja del edificio central están a punto de concluir, abriendo paso a nuevas actividades.

Fachada del histórico convento de Santa Clara en Zarautz, con andamios indicando obras de rehabilitación.
IA

Fachada del histórico convento de Santa Clara en Zarautz, con andamios indicando obras de rehabilitación.

El Ayuntamiento de Zarautz informa que las obras de rehabilitación de la planta baja del edificio central del convento de Santa Clara finalizarán en breve, ofreciendo nuevas oportunidades para actividades culturales.

El Ayuntamiento de Zarautz ha anunciado que las obras de rehabilitación de la planta baja del edificio central del convento de Santa Clara están a punto de concluir. Este nuevo equipamiento sociocultural ampliará la oferta actual, permitiendo acoger actividades que hasta ahora tenían limitaciones por falta de instalaciones adecuadas, como pequeños congresos, exposiciones o cursos.
Esta primera fase permitirá la puesta en servicio de toda la planta baja del edificio central, más de 3.000 m2, que ofrecerá amplias salas y espacios polivalentes para la nueva programación. La actuación también ha incluido la habilitación de aseos adaptados con acceso desde la iglesia, mejorando significativamente las condiciones para todos los actos que se celebran en este espacio.
Esta rehabilitación llega tras años de trabajo y gestión. Según el alcalde Xabier Txurruka, "hace casi 9 años iniciamos las conversaciones con las monjas de Santa Clara para adquirir el convento y los terrenos adyacentes. Con la marcha de las cuatro clarisas al convento de Oñati, se materializó el acuerdo. En julio de 2021, el Pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad la compra, y el gobierno municipal encargó un proyecto básico de rehabilitación para disponer de un moderno equipamiento sociocultural al servicio de todos los zarauztarras".
En la primavera de 2023 se puso en marcha el proceso participativo Santa Klara Lab, con el objetivo de definir, junto a la ciudadanía, los usos futuros de este conjunto monumental. Con los criterios recogidos, se elaboró el programa base del proyecto de rehabilitación.
Inversión cercana a los 4,5 millones de euros. En 2024, durante la fase de desarrollo del proyecto, las exigencias de la rehabilitación científica, requeridas por la protección patrimonial, triplicaron el presupuesto inicial, poniendo en jaque la viabilidad. El Ayuntamiento encargó entonces un proyecto de intervención parcial, con una inversión cercana a los 4,5 millones de euros, manteniendo la subvención inicial de 3 millones de los fondos europeos.
Junto con el conjunto de edificios, el Ayuntamiento también adquirió a las Clarisas los terrenos de las huertas del convento. La compra de la parcela, junto con la cesión de espacios libres del área de Salberdin, ha posibilitado la transformación urbana conocida como Amalur parkea, el pulmón verde de Zarautz con más de 25.000 m2. Además, tras la construcción de la nueva estación de Euskotren, Amalur parkea cuenta con un nuevo eje urbano gracias al paso inferior que lo une con Gaztainpe, mejorando la movilidad norte-sur.
La actuación en el convento de Santa Clara ha sido un proceso largo, complejo y enriquecedor. El proyecto comenzó hace tiempo, y esta primera fase ha incluido la rehabilitación energética y el acondicionamiento de la planta baja.
"Ha sido una experiencia rigurosa, marcada por la necesidad de adaptación constante a condicionantes externos, como los límites temporales y económicos de la ayuda Next Generation de la Unión Europea y los requerimientos de conservación del patrimonio de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Todo ello ha requerido un gran esfuerzo de coordinación, adaptación y toma de decisiones", señala Iratxe García de Vicuña, responsable de la Oficina Técnica del Ayuntamiento de Zarautz.
Experiencia muy positiva y educativa. "A pesar de las dificultades, consideramos la obra de la primera fase del convento de Santa Clara como una experiencia muy positiva y educativa. Nos ha permitido comprender la complejidad de intervenir en un edificio histórico y la importancia de encontrar un equilibrio entre las necesidades actuales, la eficiencia energética y el respeto al patrimonio existente", indica el alcalde.
Xabier Uranga, arquitecto director del equipo del proyecto, coincide en la complejidad: "Estábamos ante un edificio de gran valor histórico, con muchas capas y modificaciones. Entendimos que no era solo una obra técnica, sino un proceso que requería escuchar al edificio y entender su historia".
Respetar el valor arquitectónico e histórico. "El objetivo - según Uranga - ha sido respetar el valor del convento y adecuarlo a las necesidades actuales. Buscar ese equilibrio ha sido un reto principal. Me alegra pensar que un edificio cerrado y con uso limitado volverá a formar parte de la vida cultural y social de Zarautz".
El conjunto de edificios de la iglesia y el convento de Santa Clara es, además de un referente cultural, uno de los principales elementos del patrimonio histórico y artístico de la villa, junto a Torre Luzea, el palacio de Narros o el conjunto arqueológico de la parroquia Santa María la Real. "Cabe destacar la labor realizada para compaginar el valor patrimonial y las necesidades del nuevo uso que el Ayuntamiento de Zarautz quiere instaurar", señala el arquitecto del Servicio de Patrimonio Histórico Artístico de la Diputación Foral de Gipuzkoa. "Ha sido un proceso largo, basado en un profundo estudio del edificio, incorporando estudios históricos, de la piedra… La respuesta dada ha sabido compaginar las nuevas exigencias con los valores patrimoniales, entre los que destacaría la austeridad como valor". Josu Maroto destaca "la labor de colaboración entre Ayuntamiento, Diputación y el equipo redactor, así como la dedicación de las empresas que han materializado la obra. Esperamos que esta primera fase tenga continuidad".