En el difícil y doloroso momento de despedir a un ser querido, toda persona merece un trato digno y respetuoso. Sin embargo, la experiencia vivida en el crematorio de Azkoitia, según varios testimonios, dista mucho de serlo.
Las quejas se centran en el aspecto de las instalaciones, descritas como un garaje lleno de enseres, sucio e indigno, lo que resta solemnidad al acto de despedida. Además, se ha señalado la actitud poco profesional del personal que atiende el servicio, evidenciando una falta de empatía.
“"No es normal que un ayuntamiento no tenga la capacidad de ver la poca decencia y profesionalidad que presenta el lugar y el servicio tan imprescindible como es un crematorio. Y más, sabiendo que ha habido más quejas por más familias e intervenciones por parte de los municipales. ¿Hasta cuándo así?"
Ante esta situación, se ha solicitado la toma de medidas urgentes para evitar que otras familias pasen por una experiencia similar. Se insta al ayuntamiento a revisar el estado de las instalaciones y la calidad del servicio, recordando que ya se han recibido quejas previas.




