Comienzan las obras de restauración de la Fuente de las Barricas en Azkoitia

La intervención, que busca conservar uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad, se extenderá durante cuatro semanas.

Imagen genérica de la Fuente de las Barricas de Azkoitia, una fuente neoclásica de piedra con dos grandes barriles.
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Imagen genérica de la Fuente de las Barricas de Azkoitia, una fuente neoclásica de piedra con dos grandes barriles.

El Ayuntamiento de Azkoitia ha iniciado este lunes las obras de restauración de la Fuente de las Barricas, uno de los monumentos más emblemáticos de la localidad, con el objetivo de conservar la estructura dañada por el paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas.

Los trabajos tienen un coste de 18.029 euros y se prevé que estén completamente finalizados en un plazo de cuatro semanas. La actuación busca la conservación de la fuente, que presenta algunos daños fruto del paso del tiempo y de las inclemencias climatológicas.
La intervención planificada incluye la limpieza de la piedra y de las juntas, así como la eliminación de morteros cementosos degradados. A esto se sumará un tratamiento biológico para erradicar algas y musgos, que causan daños al conjunto, y la reparación del caño por donde fluye el agua.

La intervención toma como punto de partida unas directrices basadas en una mínima intervención, con el objetivo, entre otros fines, de no alterar la pátina que el paso del tiempo ha dado a la estructura.

La Fuente de las Barricas se ubica en uno de los puntos más significativos de Azkoitia en cuanto a patrimonio histórico y monumental. La fuente se asienta en la plaza Jesús Bihotz Agurgarria, completando un destacado conjunto monumental donde comparte protagonismo con el palacio Etxe-Beltz y la iglesia parroquial de Santa María la Real.
Se trata de una fuente neoclásica semiexenta, labrada en piedra caliza gris, cuyos elementos más distintivos son dos grandes barricas de las que mana agua hacia una pila rectangular. Datado en 1831, el conjunto, obra de Mariano José Lascurain, se remata con un gran jarrón neoclásico sobre un tambor de columna. La obra es un ejemplo singular de arquitectura hidráulica, y las barricas que la adornan son un precedente de futuras soluciones decorativas donde este tipo de elementos adquirirían un papel relevante.