La nueva regulación del estacionamiento en Gorliz continúa sin aplicarse, aunque el calendario aprobado por el Ayuntamiento establecía que la OTA debía comenzar este pasado 15 de mayo durante fines de semana y festivos. A día de hoy, las máquinas expendedoras todavía no se han instalado y tampoco se ha habilitado la oficina de gestión del servicio, una circunstancia que ha generado desconcierto entre numerosos vecinos.
Efectivamente, desde el Consistorio se les ha trasladado que se avisará cuando todo esté preparado para su puesta en marcha. Este año se tiene previsto que la fecha de arranque se retrase más de lo habitual. La situación coincide con la tramitación del nuevo contrato de concesión del servicio de estacionamiento regulado, que salió a licitación el pasado abril con un presupuesto de 290.000 euros y una duración prevista de cuatro años. Sin embargo, el procedimiento todavía no ha sido adjudicado; hace solo una semana se cerró el plazo para la presentación de ofertas.
La ordenanza aprobada recientemente por el Ejecutivo local establece que entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio la regulación debía activarse únicamente sábados, domingos y festivos. Después, entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, el sistema funcionaría todos los días de 8.00 a 22.00 h.
El nuevo modelo mantiene las zonas azul, verde, roja y naranja, e incorpora además la denominada zona rosa, reservada para empadronados en la localidad. En total, el sistema prevé regular alrededor de 3.184 plazas de aparcamiento repartidas por distintas calles.
Además el nuevo texto incluye una novedad que ha despertado críticas entre parte de la población, especialmente por el cambio introducido en los bonos para residentes. Hasta el pasado año, las personas con vivienda en el municipio podían solicitar hasta dos distintivos: uno de 55 euros y otro de 70. Ahora, el Consistorio limitará la expedición a un único bono por IBI. La modificación no ha sentado bien a algunos vecinos. «Nos quitan beneficios a los residentes para darlos a los visitantes», lamenta Aitor Etxebarria, vecino gorliztarra.
Sin embargo, según la propia documentación municipal, la medida contribuye a reducir la dependencia del coche privado, mejorar la rotación y fomentar el uso de aparcamientos privados. «Gorliz cuenta con un elevado número de garajes ubicados en el interior de fincas particulares, muchos de ellos disponen de vado con licencia municipal y en numerosas ocasiones han sido infrautilizados», indica. «La implantación del sistema ha posibilitado el uso intensivo de dichos espacios y ha supuesto una notable liberación de zonas públicas en superficie».
Otro residente se muestra todavía más crítico con el sistema: «Cada verano pagamos más y los problemas de aparcamiento siguen igual», sentencia Gorka Agirre. Aunque desde el equipo de gobierno defienden que la aplicación ha servido desde 2018 para aliviar los problemas de tráfico y estacionamiento durante los meses estivales, cuando se triplica la población.




