El Gobierno Vasco asegura la continuidad de la Estación Marina de Plentzia

El Ejecutivo autonómico se abre a renovar la concesión para la Estación Marina de Plentzia, garantizando su actividad científica y valor cultural.

Imagen histórica de la Estación Marina de Plentzia, ubicada en la costa.
IA

Imagen histórica de la Estación Marina de Plentzia, ubicada en la costa.

El Gobierno Vasco ha definido una nueva propuesta para asegurar la continuidad de la Estación Marina de Plentzia, tramitando una autorización limitada y condicionada para las instalaciones de la UPV/EHU en el litoral.

El futuro de la Estación Marina de Plentzia parece despejarse, ya que el Gobierno Vasco ha abierto una nueva vía para renovar la concesión que permite la ocupación del espacio litoral donde se asienta el edificio. La autorización original, concedida en 2007 y expirada en 2022, estipulaba la retirada de las instalaciones en caso de no renovación. Sin embargo, tras el traspaso de competencias en la gestión de costas al Ejecutivo autonómico, es este quien tiene la última palabra.
Inicialmente, la Administración General del Estado rechazó la prórroga en enero, aludiendo a razones de impacto paisajístico y la necesidad de preservar la dinámica natural del litoral. Pero, con la transferencia de competencias, el Gobierno Vasco ha optado por tramitar una autorización alternativa, de carácter limitado y condicionada al cumplimiento de medidas específicas de control, seguridad y revisión periódica.

El expediente cuenta con un amplio respaldo técnico, jurídico y patrimonial que avala la viabilidad de la instalación en su ubicación actual.

Según fuentes del Departamento de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, existe un marco jurídico que permite adaptar las condiciones o la duración de la concesión sin que ello implique necesariamente la desaparición de edificaciones existentes. De esta forma, se ordena la presencia del centro en el área de dominio público marítimo-terrestre, asegurando su actividad pero dentro de parámetros regulados. Además, el análisis incorpora la evaluación de los efectos del cambio climático, especialmente en relación con el aumento del nivel del mar, contemplando medidas de seguimiento continuo y adaptación para garantizar la seguridad y operatividad a largo plazo de las instalaciones.
Los informes incluidos en el expediente también destacan el valor cultural del inmueble, propuesto para su inclusión en el inventario del patrimonio vasco, así como la idoneidad de su localización para el desarrollo de proyectos científicos ligados al medio marino. Construido en 1923 como sanatorio, el edificio forma parte desde hace más de un siglo del paisaje urbano de Plentzia y Gorliz. Su adecuación como sede universitaria se realizó respetando la estructura original, sin incremento de superficie ni nuevas ocupaciones del espacio público.

Se trata de una actividad pública consolidada, ligada al territorio y con un impacto positivo en el ámbito científico, educativo y socioeconómico.

Desde el Ayuntamiento de Plentzia, que impulsó la solicitud de renovación, ya se defendió durante la tramitación la relevancia del equipamiento. Fuentes municipales subrayan además su papel en la dinamización de la economía azul en la comarca, destacando su impacto positivo en los ámbitos científico, educativo y socioeconómico.