El flysch de Barrika, un tesoro geológico en la costa de Bizkaia

La cala de Goikomendiazpi en Barrika revela un impresionante flysch que condensa cien millones de años de historia geológica.

Imagen genérica del flysch de Barrika, con la rasa mareal expuesta al amanecer o atardecer.
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Imagen genérica del flysch de Barrika, con la rasa mareal expuesta al amanecer o atardecer.

La cala de Goikomendiazpi en Barrika esconde un impresionante tesoro geológico en la costa de Bizkaia, donde el flysch condensa cien millones de años de historia geológica, siendo especialmente visible durante la marea baja.

Al acercarse a la cala de Goikomendiazpi en Barrika, se descubre uno de los mayores tesoros geológicos de la costa vizcaína: el flysch. Para disfrutar de este paisaje creado por la naturaleza en estado puro, solo es necesario descender las bonitas escaleras del merendero de Barrika.
Este paisaje condensa, en realidad, unos cien millones de años de historia geológica. El consejo más importante para aprovechar la visita es esperar a la marea baja, momento en el que aparece la famosa rasa mareal, permitiendo caminar entre los flysch, ya que con marea alta prácticamente desaparece. El amanecer o el atardecer son los momentos ideales para acudir, ofreciendo poca gente y una luz espectacular que refleja colores impresionantes en las rocas.
Otro requisito fundamental es llevar calzado antideslizante, ya que el suelo puede ser resbaladizo. El flysch de Barrika suele aparecer en las guías como una referencia secundaria frente al flysch de Zumaia, en Gipuzkoa, que goza de mayor visibilidad mediática y el respaldo del Geoparque de la Costa Vasca. Sin embargo, los pliegues de Barrika ofrecen algo que Zumaia no tiene: la posibilidad de caminar sobre la rasa mareal y leer la geología a nivel del suelo, no solo observarla desde arriba.

"Respeta el entorno. No te lleves piedras ni dejes basura. Es un lugar único y debemos conservarlo."

un portavoz ecologista
El término flysch, de origen alemán, significa “fluir” o “deslizarse”, y describe una secuencia de capas sedimentarias formadas por la alternancia de roca dura y material blando depositadas en fondos marinos profundos. En el caso de Barrika, estas capas corresponden al Cretácico Superior, entre el Campaniense y el Maastrichtiense, y emergieron a la superficie durante la Gran Colisión: el choque de la pequeña placa ibérica contra la placa europea que también levantó los Pirineos y definió la geografía actual de Euskal Herria. El resultado visible hoy en los acantilados de Barrika son pliegues en forma de V y capas dispuestas casi en vertical.
La zona forma parte del corredor Flysch Bizkaia, que se extiende desde Getxo hasta Bakio, pasando por Sopela, Barrika, Gorliz y Armintza, y concentra 16 Lugares de Interés Geológico reconocidos por el Gobierno Vasco. Los pliegues de Barrika son uno de ellos y constituyen algo que los especialistas señalan como poco habitual en cualquier otro punto de la costa cantábrica. El acceso desde el merendero de Barrika (parking amplio, mesas de picnic, vistas al Cantábrico) es sencillo: unas escaleras que bajan directamente a la playa.