El acceso al Abanico de Plentzia se recupera, pero el deslizamiento sigue sin resolver

Un millar de residentes evitan ahora desvíos de más de seis kilómetros, aunque exigen una solución definitiva para la carretera en mal estado.

Acceso al Abanico de Plentzia parcialmente restablecido tras un deslizamiento de tierra, con un sistema semafórico provisional.
IA

Acceso al Abanico de Plentzia parcialmente restablecido tras un deslizamiento de tierra, con un sistema semafórico provisional.

El acceso a la urbanización Isuskiza, conocida como el Abanico de Plentzia, ha sido parcialmente restablecido tras un mes de cierre debido a un deslizamiento de tierra, aunque la solución definitiva aún no ha llegado.

Un mes después del cierre de uno de los carriles de entrada a la urbanización Isuskiza, conocida como el Abanico de Plentzia, la circulación ha quedado parcialmente restablecida. El deslizamiento de tierra que obligó a restringir el paso desde marzo continúa sin una solución definitiva, si bien la reciente instalación de un sistema semafórico que regula el tránsito alternativo ha permitido recuperar buena parte de la normalidad.
La medida evita que los cerca de mil residentes tengan que recurrir a la vía alternativa por Dos Palmeras, una opción que implicaba recorridos adicionales superiores a seis kilómetros para poder abandonar el entorno residencial. Durante el periodo de restricción, el único tramo operativo se destinó exclusivamente a la entrada de vehículos, lo que generó un notable malestar entre los vecinos, quienes denunciaron el impacto cotidiano en sus desplazamientos.

"¿No sería más barato reparar el pequeño desprendimiento de la carretera o incluso cumplir la sentencia en su totalidad?"

uno de los vecinos
La solución adoptada por el Ayuntamiento ha permitido eliminar el desvío, aunque no ha estado exenta de críticas. Desde la comunidad vecinal se cuestiona el coste de la actuación provisional, que ha incluido tanto la instalación de semáforos como la ejecución de una acometida eléctrica desde el entorno del campo de rugby. Según los vecinos, una intervención directa sobre el desprendimiento habría resultado más “rápida y económica”.
Frente a esta crítica, el alcalde, Aitor Garagarza, defiende que la medida responde a criterios de seguridad y operatividad. El regidor explica que los dispositivos alimentados por baterías presentan problemas recurrentes, como robos, que podrían haber obligado a nuevos cierres. Asimismo, subraya que la decisión fue consensuada con los equipos técnicos y trasladada a la representación vecinal, insistiendo en su carácter temporal.
En paralelo, el Consistorio asegura que avanza en la solución definitiva del vial. Según detalla el propio alcalde, el proyecto integral de la carretera —que incluirá la actuación sobre el conjunto del trazado— estará finalizado a lo largo de este mes. De forma complementaria, se redacta un documento específico para intervenir en el tramo afectado por el desprendimiento, aprovechando parte de los estudios ya realizados. “Está previsto solicitar la subvención de imprevistos de la Diputación Foral, y ya hemos comenzado a tramitar el correspondiente expediente”, indica Garagarza.

"Estamos desesperados"

la mayoría de residentes
“Estamos desesperados”, resumen la mayoría de residentes, que insisten en que ya han transcurrido seis años desde la sentencia judicial que obligaba al Ayuntamiento a asumir la reparación del vial sin que se haya materializado una actuación definitiva. Aunque el primer edil explica que “las intervenciones requieren la redacción de proyectos y su correspondiente tramitación, con los plazos que ello conlleva”. En este contexto, la previsión municipal pasa por disponer en breve tanto del documento específico para el tramo recientemente afectado como del plan integral ahora que ya se tienen los trabajos técnicos previos.