Según ha explicado la coalición, la propuesta de mejora presentada hace dieciocho meses fue desestimada, y los resultados del estudio de demanda aprobado posteriormente tampoco se han hecho públicos. Además, advierten que el aplazamiento de la llegada de nuevos trenes y tecnologías hasta el periodo 2030-2035 prolongará la deficiencia del servicio actual.
Ante esta situación, EH Bildu ha planteado medidas de aplicación inmediata. Entre ellas, extender los servicios que llegan a Urduliz a otras franjas horarias y que algunos trenes matutinos que parten de Sopela inicien su recorrido en Urduliz, con el fin de mejorar la frecuencia en horas punta.
A medio plazo, también han propuesto mejoras en la infraestructura, como la construcción de un apartadero en Urduliz y la optimización del tramo de vía única entre Urduliz y Plentzia.
El problema principal no es técnico, sino de voluntad política.
La coalición considera que el problema fundamental no es técnico, sino la falta de voluntad política, y ha instado a las instituciones a priorizar el transporte público. Asimismo, han hecho un llamamiento a la ciudadanía para que participe en las recogidas de firmas y movilizaciones, incluyendo la concentración que se celebrará el 7 de mayo en Sopela.




