Prueban un vehículo autónomo entre Abaltzisketa y Amezketa

El proyecto Landago avanza en la adaptación de la tecnología autónoma a entornos rurales con nuevas pruebas.

Imagen genérica de un vehículo autónomo en un entorno rural.
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Imagen genérica de un vehículo autónomo en un entorno rural.

El proyecto Landago está realizando pruebas de vehículos autónomos en la carretera entre Abaltzisketa y Amezketa para adaptar la tecnología a entornos rurales.

Poner en marcha vehículos sin conductor es un gran desafío, y el proyecto Landago, con el objetivo de desarrollar un modelo avanzado de movilidad autónoma, ya ha realizado varias sesiones de trabajo en la carretera entre Abaltzisketa y Amezketa. Esta semana se llevarán a cabo más pruebas en dicho recorrido, y se ha habilitado un puesto de supervisión del vehículo en la empresa Logikaline de Abaltzisketa.
Jon Ander Iñiguez de Gordoa, investigador de la empresa Vicomtech, ha explicado que en los últimos meses han realizado "muchas pruebas", incluyendo pruebas de frenado de emergencia utilizando maniquíes para simular peatones. Ha destacado que salieron "muy bien" y ha recordado que este entorno recoge muchas de las características de las carreteras rurales de Gipuzkoa: curvas cerradas, ciclistas y grandes pendientes.
En las pruebas de esta semana, se trabajarán el "control lateral" del vehículo y las maniobras para evitar obstáculos. "Estas pruebas nos permiten recopilar y analizar mucha información y datos, y en función de ellos prever las características de esta zona", ha señalado Iñiguez de Gordoa. El objetivo es saber cómo adaptar estas tecnologías para su uso en zonas rurales en el futuro.
Iñiguez de Gordoa ha aclarado que Landago no es un proyecto para poner en marcha un servicio comercial de transporte autónomo, sino que su objetivo es preparar Gipuzkoa y, en particular, el entorno rural para esta futura tecnología autónoma y recopilar la información necesaria.
Además, han dado un "paso importante" en cuanto a la monitorización del vehículo, poniendo en marcha un puesto de supervisión en colaboración con la empresa Logikaline de Abaltzisketa. El transporte autónomo no significa que el ser humano desaparezca por completo; se necesitará la ayuda de un operador en un puesto de monitorización para supervisar el funcionamiento del sistema y tomar el control en caso de imprevistos.
El proyecto es una amplia colaboración entre la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Gobierno Vasco, MUBIL, el consorcio formado por Vicomtech, BasqueCCAM y Eurogap. Xabier Arruti, diputado foral de Equilibrio Territorial Verde, ha destacado que uno de los objetivos es evitar la brecha entre el ámbito urbano y rural, "poner en marcha el coche autónomo en el ámbito rural de Gipuzkoa en el mismo momento en que llegue a Donostia". Unai Andueza Iraeta, Director General de Promoción Económica, ha subrayado la importancia del proyecto "porque nos sitúa en un lugar puntero" y porque ofrecerá oportunidades para promover la economía en sectores que surgirán en los próximos años.