Cronología del polémico proyecto urbanístico de San Francisco 37 en Tolosa

Un proceso que se ha prolongado durante años, desde la protección de una villa hasta la aprobación de una nueva construcción.

Imagen genérica de una zona en construcción, mostrando un edificio moderno en proceso junto a una villa antigua protegida.
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Imagen genérica de una zona en construcción, mostrando un edificio moderno en proceso junto a una villa antigua protegida.

El proyecto urbanístico de San Francisco 37 en Tolosa ha pasado por numerosas vicisitudes, evolucionando desde la protección de una villa hasta la aprobación de una nueva construcción.

El proyecto urbanístico en el número 37 de la calle San Francisco de Tolosa ha tenido una trayectoria polémica de varios años. Una cronología detallada muestra cómo han evolucionado los planes y surgido las controversias.
Todo comenzó en junio de 2022 con la aprobación inicial del proyecto original, que contemplaba el derribo de la villa Sagrado Corazón y la construcción de dos nuevos edificios.
El proceso se suspendió en enero de 2023, cuando Áncora solicitó la declaración de la villa como bien cultural. En mayo de 2023, el Ararteko también recomendó proteger la villa como patrimonio cultural.
En febrero de 2024, ya con el nuevo gobierno de EH Bildu, la villa Sagrado Corazón fue incluida en el Catálogo Municipal y protegida.
En mayo de 2024, se aprobó una Modificación del Estudio de Detalle realizada por el promotor. Este nuevo proyecto mantiene la villa, pero contempla la construcción de un único edificio, de mayor altura, en lugar de los dos previstos.
La asociación de vecinos, con la ayuda de un abogado urbanista, presentó alegaciones argumentando que el nuevo edificio vulnera la normativa municipal en cuanto a alturas, edificabilidad y alineaciones, y que el Estudio de Detalle no permite el cambio de uso del suelo.
En octubre de 2024, el Ayuntamiento desestimó las alegaciones y aprobó el nuevo proyecto urbanístico en pleno. Posteriormente, en abril de 2025, los vecinos interpusieron una demanda judicial ante el TSJPV.
En mayo de 2025, los residentes del portal 39-A alertaron del "riesgo" que corría el Ayuntamiento si concedía la licencia de obra, ante la posibilidad de que una sentencia favorable pudiera ordenar el derribo de lo construido.
En septiembre de 2025, se concedió la licencia de obra total y comenzaron los trabajos. Finalmente, en marzo de 2026, el TSJPV falló a favor del Ayuntamiento, dictaminando que el Estudio era el instrumento adecuado.